La película de Marta Matute, ganadora de la Biznaga de Oro en el 29º Festival de Cine de Málaga, ha sido la encargada de inaugurar un GENERAMMA que arranca nueva etapa con cambio de dirección y primeras alianzas con la industria audiovisual española.

La sexta edición del festival de cine hecho por mujeres, organizado por la Asociación Andaluza de Mujeres de los Medios Audiovisuales (AAMMA), ha elegido bien su carta de presentación. ‘Yo no moriré de amor’ no es un título cualquiera: llega con el aval de la Biznaga de Oro bajo el brazo. Y lo hace en un GENERAMMA que quiere ser otra cosa.
Cristina Consuegra asume la dirección del festival en sustitución de Oliva Acosta, responsable de las cinco ediciones anteriores. Consuegra no ha escatimado en reconocimiento hacia su predecesora, agradeciéndole «el empuje, la firmeza, la fe, el alma, el corazón y el cuerpo» invertidos en construir lo que GENERAMMA es hoy. Pero su discurso ha dejado claro que esta edición mira hacia delante: por primera vez, el festival teje alianzas directas con los principales agentes de la industria audiovisual española.
Una de esas alianzas ya tiene nombre. Juan Antonio Vigar, director del Festival de Cine de Málaga, ha acompañado la proyección inaugural como parte de la colaboración entre ambos certámenes. Vigar se ha mostrado directo: «La cultura en estos momentos está bastante sitiada. Estamos viviendo tiempos de tormenta, y todo lo que sumemos entre nosotros hará que se multipliquen los resultados más positivos».
Tras la proyección, Marta Matute ha puesto el acento en algo que a menudo se pasa por alto: el diálogo entre generaciones de cineastas. «Me parece especialmente bonito que exista un diálogo entre generaciones y que todo lo que han conseguido las cineastas que nos preceden nos esté repercutiendo a nosotras», ha explicado la directora, que también ha reivindicado la responsabilidad de las creadoras noveles de «seguir apostando y luchando por hacer un cine que nos interese a todas».
Consuegra, por su parte, ha ido un paso más allá en el tono. «La cultura pública en general y el cine en particular es un contrapoder, es aquello que nos defiende de la barbarie y, como sabemos, son malos tiempos». Sin rodeos. GENERAMMA se posiciona abiertamente como trinchera cultural.
La gala, celebrada en el Teatro Moderno de Chiclana de la Frontera, ha sido interpretada íntegramente en lengua de signos y conducida por la ilustradora y comunicadora Estefi Martínez, conocida como Pedrita Parker. El contrapunto musical lo ha puesto Julia Martín, con un repertorio que cruzaba afro-pop, neo soul, pop alternativo y latino urbano.
El acto ha reunido una nutrida representación institucional, desde el alcalde de Chiclana, José María Román Guerrero, hasta la directora general de Innovación y Acción Cultural de la Junta de Andalucía, María Pía Halcón Bejarano, pasando por Diego Garcés Claros, director territorial de RTVE Andalucía, y Blanca Flores Cueto, subdelegada del Gobierno en Cádiz. También han pasado por el acto la cineasta Marta Díaz de Lope Díaz y Carmen Arce ‘Kubalita’, portera de la primera Selección Española de Fútbol.
GENERAMMA cambia de manos, amplía sus alianzas y elige una película premiada para abrir fuego. Lo que Consuegra ha planteado en Chiclana no es solo un festival: es una declaración de intenciones sobre qué lugar debe ocupar el cine hecho por mujeres dentro de una industria que todavía tiene mucho terreno por repartir.



