El Festival de San Sebastián ha incorporado a última hora el documental ‘NAZA’ a la sección Perlak. La película, dirigida por los cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Shor, documenta la ofensiva militar sobre Gaza y llega a Donostia tras su paso por la Mostra de Venecia.

El anuncio se ha producido durante la que ha sido la última rueda de prensa de José Luis Rebordinos como director del Zinemaldia. Una comparecencia en Tabakalera que ha mezclado las novedades de la 74ª edición con la despedida de quien ha sido la cara visible del festival durante años.
‘NAZA’ no es una película cualquiera ni ocupa un lugar cualquiera en la programación. Según la nueva dirección del festival, el documental muestra cómo el Gobierno israelí lleva a cabo una «matanza calculada y masiva» de civiles palestinos en Gaza. La organización ha enmarcado la decisión en la línea mantenida durante el último año: condena explícita a lo que considera una vulneración sistemática de los derechos humanos y un genocidio perpetrado por el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu. No hay ambigüedad en el mensaje.
Más allá del documental, la presentación ha servido para confirmar quién entregará los Premios Donostia. J.A. Bayona será el encargado de dar el galardón a Naomi Watts. Orlando Bloom hará lo propio con Werner Herzog. Dos parejas que dicen bastante del tono que busca esta edición.
La lista de presencias confirmadas tiene un peso considerable. Brad Pitt, Marion Cotillard, Penélope Cruz, Ricardo Darín, Jeremy Irons y Rami Malek pasarán por Donostia. En el terreno de la dirección, los nombres no se quedan cortos: Pablo Larraín, Fatih Akin, Jesse Eisenberg, Diego Luna, Martin McDonagh y Pawel Pawlikowski. Hay donde elegir.
Entre las novedades de esta edición destaca la creación del Premio SGAE a la Mejor Música Original, que reconocerá la mejor banda sonora entre las películas de la Sección Oficial a competición. El jurado estará presidido por Eva Gancedo y lo completarán Olivier Arson y Aránzazu Calleja. Un premio que faltaba y que pone el foco en un apartado que muchas veces se valora poco en los palmarés de los grandes festivales.
La programación completa se dará a conocer el próximo 7 de septiembre. La venta escalonada de entradas arrancará el día 13. En las próximas semanas se anunciarán además nuevas conversaciones con cineastas, el concierto del Velódromo y la tradicional película sorpresa.
Rebordinos se ha despedido reivindicando el papel del cine como espacio de encuentro y debate. Ha defendido la necesidad de preservar la experiencia colectiva de las salas frente a las plataformas y los nuevos hábitos de consumo. Una idea que, según ha señalado, seguirá siendo uno de los pilares del festival más allá de su marcha. Es un discurso que se ha repetido mucho en los últimos años, pero que cobra otro peso cuando lo pronuncia alguien que se va después de haberlo sostenido con hechos.
La incorporación de ‘NAZA’ a Perlak no es solo una decisión de programación. Es una declaración de intenciones. San Sebastián elige no mirar hacia otro lado y coloca en su escaparate un documental incómodo, firmado por cineastas israelíes, sobre lo que ocurre en Gaza. Que sea lo último que Rebordinos deje atado antes de marcharse dice mucho de cómo entiende este festival su función.



