Filmin lanza el 2 de octubre un ciclo dedicado a Quentin Tarantino con seis películas. La joya de la corona es ‘Kill Bill: The Whole Bloody Affair’, el montaje íntegro que une los dos volúmenes en una sola película e incluye una secuencia de animación que nunca se había visto.

Tarantino siempre concibió ‘Kill Bill’ como una única película. La duración la partió en dos. Más de veinte años después, este montaje definitivo reúne ambos volúmenes, reordena ligeramente algunos capítulos, elimina los finales en suspense que separaban las entregas y presenta una única secuencia de créditos. La película que siempre debió existir.
La gran novedad son siete minutos de animación realizados por Production I.G para el capítulo de O-Ren Ishii. El propio Tarantino ha explicado que escribió y diseñó ese fragmento en su momento, pero lo descartó por miedo a que la película resultara demasiado larga. Al plantearse el reestreno, recuperó la idea. No requería rodaje. Solo había que terminar lo que ya estaba pensado.
El ciclo no se queda ahí. Filmin incluye ‘Reservoir Dogs’, el debut que lo puso todo en marcha. También ‘Jackie Brown’, esa película más reposada con Pam Grier al frente por la que Robert Forster fue nominado al Óscar. Y ‘Los odiosos ocho’, el western de cámara cerrada cuya partitura le dio a Ennio Morricone su primer Óscar competitivo a la mejor banda sonora original.
El ciclo se completa con el díptico de ‘Grindhouse’: ‘Death Proof’, el thriller de asfalto con Kurt Russell que firmó Tarantino, y ‘Planet Terror’, la entrega de Robert Rodríguez entregada al terror zombi más desatado. Dos películas nacidas como homenaje al cine de explotación que funcionan como cápsula del tiempo de una época muy concreta.
Seis títulos que recorren más de dos décadas de filmografía. Del thriller criminal al western, pasando por las artes marciales y el exploitation. Todo disponible en una misma plataforma a partir del 2 de octubre. Para quien lleve años queriendo ver ‘Kill Bill’ como Tarantino la imaginó, la espera ha terminado.



