Isabel Coixet no se conforma con llevar películas al Festival de San Sebastián. Este año, la directora catalana ha arrancado su actividad en el certamen una semana antes de la inauguración, y lo ha hecho lejos de la pantalla: con una exposición de sus collages en el Museo San Telmo.

La muestra se titula ‘La disciplina del caos’ y reúne 66 obras realizadas por Coixet a lo largo de los últimos quince años. No es la primera vez que se exhiben. En 2025, el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid acogió una selección de cincuenta piezas. La versión donostiarra amplía el conjunto con dieciséis trabajos nuevos, los más recientes de su producción.
Entre ellos, uno que la cineasta terminó hace apenas unos días. Es el de mayor tamaño de cuantos ha creado hasta ahora y se incorporará a la exposición el próximo lunes. Un cierre en marcha para una muestra que sigue creciendo.
Coixet define el collage como «un arte que no asusta». Una frase que dice mucho de cómo entiende esta disciplina: algo accesible, sin la solemnidad que a veces rodea a otras formas de expresión plástica. Para ella, recortar y recomponer no es un pasatiempo menor. Es otra manera de mirar.
Su presencia en San Sebastián este año va más allá de lo habitual. Coixet tendrá una actividad múltiple en el festival, aunque los collages marcan el punto de partida. Antes de que se enciendan los focos del Kursaal, la directora ya ha plantado su huella en la ciudad a través de tijeras, papel y pegamento.
Sesenta y seis piezas en quince años. No es el ritmo de alguien que hace collages para matar el rato. Es el de alguien que necesita otro lenguaje además del cine.



