Lubezki rediseñó las ópticas ELSIE para rodar ‘Digger’ en VistaVision y digital

Emmanuel Lubezki vuelve a trabajar con Alejandro González Iñárritu en ‘Digger’, el próximo largometraje protagonizado por Tom Cruise con estreno previsto para octubre de 2026. Y lo ha hecho planteando un desafío técnico que dice mucho de cómo entiende el cine el director de fotografía mexicano.

El reencuentro entre Iñárritu y Lubezki llega después de ‘Birdman’ y ‘The Revenant’. Dos películas que cambiaron la conversación sobre lo que una cámara puede hacer. Con ‘Digger’, la apuesta vuelve a pasar por las decisiones que se toman antes de grabar un solo fotograma: qué lentes, qué cámaras, qué formato.

La producción se planteó rodar en dos formatos simultáneamente. Analógico, con una cámara Beaumont VistaVision —la misma que se utilizó en ‘The Brutalist’ y ‘One Battle After Another’— equipada con montura Panavision. Y digital, con el sistema Sony VENICE 2 Extension System Mini y la ARRI Alexa Mini LF, ambas con montura LPL. Dos mundos, dos monturas, un mismo criterio visual.

Ahí es donde entra la serie de lentes Leitz ELSIE. Lubezki quería usarlas en ambos sistemas, pero había un problema doble. Primero: no existía un gran angular lo bastante amplio para la Beaumont VistaVision que encajara con su forma de componer, esa mezcla de planos abiertos que al mismo tiempo resultan íntimos. Segundo: las ópticas ELSIE venían con montura LPL y necesitaban funcionar también en la montura PV de la cámara de película.

La solución llegó con poco margen. A pocas semanas del inicio del rodaje, el fabricante rediseñó un ELSIE de 25 mm desde cero. Nuevos elementos frontales. Nueva carcasa. El resultado fue un gran angular de 21 mm optimizado específicamente para cámaras de película VistaVision. Una óptica que no existía y que se creó para responder a la visión de Lubezki.

Para la parte digital, la producción incorporó además uno de los primeros ELSIE de 15 mm que salieron de fábrica. Una focal extrema que amplía todavía más el rango expresivo del conjunto.

Lo que revela todo esto va más allá de lo técnico. Lubezki no elige herramientas por catálogo. Las adapta, las fuerza, las hace suyas. Que un director de fotografía con tres Óscar pida que le fabriquen una óptica a medida semanas antes de rodar no es un capricho. Es una declaración de intenciones sobre el tipo de película que quiere hacer y el tipo de imagen que persigue. Iñárritu, que siempre ha entendido la cámara como algo más que un registro, tiene en Lubezki al cómplice perfecto para esa obsesión.

‘Digger’ llegará a los cines en octubre de 2026 con un equipo que ya ha demostrado lo que puede hacer cuando trabaja junto. La diferencia es que esta vez las herramientas no existían. Tuvieron que inventarlas.

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