El cementerio ficticio de Sergio Leone y las fosas reales de la contienda española se cruzan en el nuevo trabajo de Izaskun Arandia, que se estrena en la sección Cinemira del Festival de San Sebastián.

Todo empezó con unos huesos. En 2018, la familia de Miguel Barga identificó sus restos, exhumados años antes de una fosa común en Rabanera del Pinar. Barga había abandonado a su familia en Tolosa a finales de 1935 para volver a su pueblo natal, San Millán de Lara. Poco después lo mataron. Nadie en la familia hablaba de él.
A su biznieta, la cineasta Izaskun Arandia, le picó la curiosidad. «Me pareció una historia que podía ser interesante para contar, y ahí empezó todo», explica la directora. Las preguntas eran dos: por qué se fue dejando atrás una vida hecha y por qué lo fusilaron. De ahí nació ‘Septiembres’, un documental de 80 minutos que este lunes pisa la alfombra roja de San Sebastián.
La película se rodó en parte en la provincia de Burgos. San Millán de Lara, el paraje de Valdeabejas en Rabanera del Pinar y el cementerio de Sad Hill. Precisamente una escena filmada en Sad Hill, con Izaskun y su padre caminando entre las tumbas, es la imagen del cartel oficial.
La conexión con el western no es decorativa. Cuando la Fundación Aranzadi le dio las primeras pinceladas sobre su bisabuelo, Arandia vio la historia en clave de género. «Un señor que lleva muchos años sin ir a su pueblo, el forastero, que aparece de nuevo y pone patas arriba el status quo. Eso es un poco lo que pasó». Tanto que estructuró el guion en tres partes siguiendo la lógica de ‘El bueno, el feo y el malo’: lo bueno, lo feo y lo malo de la vida de Miguel.
Sad Hill era parada obligatoria en ese viaje. Arandia emprendió la ruta en caravana por Burgos junto a su padre en septiembre del año pasado. Quería desvelar con él los entresijos de la vida y muerte de su bisabuelo a través de documentos, testimonios y paisajes. Y en ese cementerio ficticio encontró un espejo brutal de la realidad. «Simbólicamente es un lugar muy especial. Hay cinco mil cruces sin huesos debajo, mientras a unos pocos kilómetros hay un montón de huesos sin cruces», cuenta la directora.
Hontoria del Pinar también tiene peso en el documental. David Alba, de la Asociación Cultural Sad Hill, colaboró en la investigación y las localizaciones y acabó incorporándose al equipo de rodaje. Otro vecino, Salomón Ortega, resultó clave: «Gracias a la búsqueda que él hizo de su tío encontramos a mi bisabuelo», reconoce Arandia.
El título no es casual. «Hay muchos septiembres en toda la historia», explica la directora. En ese mes nació y mataron a su bisabuelo. En septiembre nació y desapareció el tío de Salomón. En septiembre fue la exhumación, el rodaje y ahora el estreno. «Para mí esta época también significa empezar de cero, un nuevo curso, y cerrar una herida que estaba ahí y casi nosotros ni lo sabíamos».
Arandia confía en llevar ‘Septiembres’ a salas de cine «lo antes posible, en febrero o marzo del 2027», y espera que Burgos sea una de las plazas donde se proyecte. Tiene sentido. La provincia no es solo escenario del documental: es el territorio donde la historia de Miguel Barga ocurrió, se silenció durante décadas y, al fin, se cuenta.



