Susan Sarandon defiende su postura sobre Palestina mientras presenta ‘The Echo Chamber’ en Venecia

Susan Sarandon ha llegado al Festival de Venecia con una película bajo el brazo y un discurso que no ha rebajado ni un grado. La actriz presenta ‘The Echo Chamber’, que compite por el León de Oro, y ha aprovechado para hablar sin rodeos del precio que sigue pagando por criticar a Israel.

«Me han quitado algunas películas porque hay agencias que siguen diciéndole a la gente que no me contrate», ha afirmado. Lo dice con calma, como quien ya ha asumido las reglas de un juego que no piensa aceptar. Pero matiza: «Entre la gente, y especialmente a nivel internacional, me siento bienvenida». Esa es la línea que traza Sarandon. La industria por un lado. El público por otro.

La película que la trae a Venecia tiene detrás un nombre enorme. ‘The Echo Chamber’ adapta el último guion que escribió Bernardo Bertolucci. La dirige el italiano Andrea Pallaoro y completan el reparto Luca Marinelli y Alicia Vikander. La historia transcurre en el apartamento de un músico y se mueve entre los cuidados, las dependencias, el deseo y el control de los sentimientos. Una trama íntima para un guion póstumo que carga con el peso de la leyenda.

Sarandon ha recordado su vínculo personal con Bertolucci. Lo admiraba desde que vio ‘El conformista’ en 1970. «Más tarde me hice muy amiga de él debido a mi relación con Louis Malle, y lo conocí como un tipo divertido», ha contado. Hay algo de justicia poética en que sea ella quien dé vida a las últimas palabras escritas del maestro italiano.

También ha querido ser clara con un gesto que no piensa pasar por alto. «Agradezco a Andrea por no hacer caso de esas advertencias», ha dicho sobre Pallaoro. Porque las advertencias existieron. Y existen. La ganadora del Oscar por ‘Pena de muerte’ en 1996 ha avisado de que «aún existen posturas muy arraigadas dentro de la industria» que le siguen siendo hostiles.

No es la primera vez que Sarandon pone el dedo en esa llaga. El pasado febrero, al recoger el Goya Internacional, agradeció a España y al presidente del Gobierno su posición respecto a Palestina. «Estos días en los que el mundo está dominado por la violencia y la crueldad, miro a mi alrededor y veo a vuestro presidente y a muchos de estos artistas, y siento que tienen la lucidez moral para ayudarme», dijo entonces. Y fue más allá: «Estoy en medio del caos y la represión. Miraros me ayuda a sentirme menos sola». Palabras que no dejaron indiferente a nadie en la sala.

La actriz, nominada otras cuatro veces al Oscar por ‘Atlantic City’, ‘Thelma y Louise’, ‘El aceite de la vida’ y ‘El cliente’, también reconoce un cambio. «El relato ha cambiado por completo en lo que respecta a la relevancia histórica de Palestina y a los vínculos del sionismo con Estados Unidos en nuestra política», ha señalado. Donde antes había silencio, ahora hay grietas.

Sarandon lleva décadas demostrando que su carrera y sus convicciones no van por caminos separados. Le ha costado proyectos. Le ha costado puentes quemados con parte de la industria. Pero llega a Venecia con una película que aspira al León de Oro y un guion firmado por Bertolucci. Hay formas peores de responder a quienes intentaron apartarla.

Cine y series, en tu WhatsAppEstrenos y noticias en el canal de Butaca Online. Gratis y nadie ve tu número.
Unirme al canal