Santiago Segura lo ha vuelto a hacer. La sexta entrega de la saga Torrente ha superado los 28,1 millones de euros de recaudación y los 3,78 millones de espectadores, colándose entre las veinte películas más taquilleras de la historia de la taquilla española.

La cifra no es menor. Con 28.128.183 euros acumulados desde su estreno el pasado 13 de marzo, ‘Torrente: Presidente’ ha dejado atrás a ‘Bohemian Rhapsody’, que cerró su paso por los cines españoles con 27,6 millones. Cuatro meses han bastado para que el personaje más bruto del cine español se siente en una mesa reservada hasta ahora para ‘Avatar’, ‘Ocho apellidos vascos’, ‘Titanic’, ‘Lo imposible’ o ‘El Rey León’.
Doce años separaban esta película de ‘Torrente 5: Operación Eurovegas’. Doce años sin Torrente. Y Santiago Segura ha repetido fórmula completa: dirección, producción, guion y papel protagonista. Todo en sus manos.
Parte del impacto tiene que ver con cómo se gestionó el estreno. La producción se rodó prácticamente en secreto. Sin filtraciones. Sin pases previos para prensa. La idea era que el público descubriera la película directamente en sala, cameos incluidos. Segura dejó claro que quería una ventana amplia en cines antes de dar el salto al streaming.
Esa ventana duró tres meses. El 26 de junio, ‘Torrente: Presidente’ aterrizó en Netflix, donde ya están disponibles las seis películas de la saga, desde ‘Torrente, el brazo tonto de la ley’ (1998) hasta esta última entrega.
La trama lleva al personaje al terreno político. José Luis Torrente acaba metido en política tras ser utilizado por quienes ven en él potencial electoral. Termina liderando NOx, un partido construido a su medida, con todo lo que eso implica: oportunismo, discurso populista y ese estilo inconfundible que la saga lleva explotando desde hace casi tres décadas. El tono satírico sigue intacto, solo que ahora apunta al Congreso en lugar de al barrio.
Los 3.786.866 espectadores la convierten en la cuarta película española más vista del año. La respuesta del público mantuvo la película en cartelera semana tras semana, algo que ya casi no pasa con producciones nacionales. Y eso dice más que cualquier cifra: Torrente sigue conectando con una España que llena salas cuando quiere.
Por encima quedan monstruos como ‘Avatar’ con sus 80,7 millones o ‘Ocho apellidos vascos’ con 55,3. Nadie va a discutir eso. Pero que una producción española de 2026, protagonizada por un personaje que muchos daban por enterrado, se plante en ese ranking junto a ‘Spider-Man: No Way Home’, ‘Barbie’ o la trilogía de ‘El Señor de los Anillos’, es el tipo de dato que obliga a replantearse qué significa realmente el éxito comercial en el cine español.
