La comedia familiar dirigida por Mar Olid llega a los cines el 17 de julio con Salva Reina y Kira Miró como una pareja sin hijos que amanece, de golpe, con tres críos en casa. Es un remake. Y no lo esconde.

‘Tres de más’ parte de la italiana ‘Tre di troppo’, de Fabio De Luigi, el mismo cómico que alumbró ’10 giorni senza mamma’, germen del fenómeno ‘Padre no hay más que uno’. La original arrasó en Italia: más de un millón de espectadores y 4,7 millones de euros en taquilla. Esa cifra explica por qué alguien decidió traerla aquí. La comedia española lleva años mirando de reojo a fórmulas que ya han demostrado que venden, y esta encajaba como un guante.
La premisa es sencilla y efectiva. Julia y Ernesto lo tienen todo: carreras brillantes, tiempo libre, viajes, pasión intacta. Sin hijos, por elección. Hasta que un deseo lanzado al aire por unos familiares hartos de sus comentarios se cumple de la peor manera posible. Una mañana se despiertan con tres niños en casa. Dos pequeños y una adolescente. Sin manual de instrucciones.
Lo que viene después es una comedia blanca, familiar y previsible. Sí, previsible. Pero eso no la invalida. El guion sabe exactamente adónde va y no pretende engañar a nadie. Lo que busca es otra cosa: poner a dos adultos cómodos frente al espejo de la paternidad y sacar chispas del choque. Y lo consigue.
El gran activo de la película son Kira Miró y Salva Reina. Pareja en la vida real desde 2022, cuando se conocieron en el rodaje de ‘Todos lo hacen’, llevan la complicidad al fotograma con una naturalidad que no se puede fabricar. Ya rodaron juntos ‘¿Quién es quién?’ y aquí confirman que el registro cómico familiar les sienta como un traje a medida. Él, torpe y desbordado. Ella, intentando mantener el control mientras todo se desmorona. Funcionan.
Los secundarios y los niños cumplen sin estorbar, que en una comedia familiar es más difícil de lo que parece. Antonio Pagudo y Marta Hazas completan un reparto que no necesita nombres grandilocuentes para sostener la función. La película no aspira a lucirse con alardes técnicos. Se apoya en el reparto, en el ritmo de las situaciones y en un par de gags que dan en el clavo. El de las maniobras de reanimación es el mejor de todos.
Mar Olid dirige con más pulso que en sus anteriores trabajos, ‘Al otro barrio’ y ‘Sin cobertura’. Se nota una mano más afinada en el tono, en saber cuándo apretar y cuándo soltar. La película no busca la carcajada explosiva sino la sonrisa sostenida, y en eso acierta. También en el fondo: expone con gracia las diferencias entre quienes tienen hijos y quienes no, el juicio cruzado, la falta de empatía por ambos lados. Nadie sale indemne, pero nadie sale herido.
Es emotiva sin pasarse de rosca. Deja caer que la paternidad tiene un coste enorme, que va mucho más allá del dinero, pero que hay algo al otro lado que compensa. No descubre nada nuevo, claro. Pero lo dice con gracia, con buen ritmo y sin dar lecciones.
‘Tres de más’ no va a cambiar el cine español. Tampoco lo pretende. Es una comedia honesta, bien interpretada y con el corazón donde tiene que estar. Para este verano, con lo que hay, eso ya es bastante.
