El Festival de San Sebastián ha cerrado la programación de su sección Perlak con ‘NAZA’, la película dirigida por los israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor que llegará a Donostia tras su estreno mundial en el Festival de Venecia, donde competirá por el León de Oro.

El filme, producido por The Guardian y JW Films, cuenta con Jonathan Glazer como productor ejecutivo. En San Sebastián optará al Premio del Público Ciudad de Donostia-San Sebastián. Un respaldo de producción que no es casual. Nada aquí lo es.
‘NAZA’ se rodó de noche en las azoteas de Tel Aviv. Lo que revela son los sistemas ocultos detrás de la matanza calculada y masiva de civiles palestinos en Gaza por parte del gobierno de Israel. El título es un acrónimo eufemístico que utilizan los servicios de inteligencia israelíes para indicar el número de civiles que se espera que mueran en un ataque aéreo. Una palabra técnica para nombrar lo innombrable.
Los nombres detrás del proyecto hablan por sí solos. Abraham y Szor codirigieron junto a los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal ‘No Other Land’ (2024), que ganó el premio al mejor documental en la sección Panorama de la Berlinale y después se llevó el Óscar al mejor largometraje documental. James Wilson, de JW Films, formó parte del equipo de producción de ‘The Zone of Interest’ (2023), dirigida por el propio Glazer, que obtuvo el Gran Premio del Jurado en Cannes y el Óscar a la mejor película internacional. La línea que conecta esos trabajos con ‘NAZA’ es evidente.
Los directores han sido explícitos sobre lo que les mueve. «Realizamos esta película impulsados por la obligación de utilizar nuestra posición como israelíes para examinar los sistemas que sustentan la matanza masiva de civiles palestinos, de la cual nuestro país es responsable», han declarado. Tres años de rodaje. Tres años haciéndose las mismas preguntas que, según ellos, se hizo la generación de sus abuelos a lo largo del siglo XX: cómo es posible que un grupo de personas permita la deshumanización total de otro. Cómo funciona por dentro un sistema así.
Parte del material de la película se publicó casi en tiempo real. Según los propios directores, muchas de las revelaciones salieron a la luz en los meses posteriores a los atentados del 7 de octubre a través de The Guardian, en colaboración con +972 Magazine y Local Call. Pero el cine, insisten, les permite ir más allá del periodismo de investigación. «No solo las palabras que se dicen, sino también las que no se dicen, el silencio. De todos nosotros depende romper ese silencio».
Perlak reúne títulos que ya han pasado por otros festivales del mundo, estrenados o premiados en circuitos internacionales. Que ‘NAZA’ aterrice en San Sebastián directamente desde la competición oficial de Venecia sitúa al filme en un escaparate de máxima visibilidad. Y el tema que aborda garantiza que la conversación no se quedará dentro de la sala.


