El festival de cine fantástico de Sitges ha desvelado los primeros títulos de su 59 edición, que se celebrará del 8 al 18 de octubre con el medio siglo del clásico de Brian de Palma como hilo conductor y un cartel protagonizado por la icónica imagen de Sissy Spacek empapada en sangre.

La elección no es casual. ‘Carrie’ no solo cumple 50 años: también sirve de puente con el presente. Sitges proyectará la versión original restaurada en 4K junto a la nueva adaptación de la novela de Stephen King dirigida por Mike Flanagan, estrenada este 2026. Ver ambas en el mismo festival es una invitación a medir cómo ha cambiado el terror en medio siglo.
Ángel Sala, director del certamen, lo ha dejado claro al presentar la programación junto a Mónica García. «’Carrie’ es una película básica, y lo combinamos también con otro aniversario de una cinta clave del cine español fantástico y de todo el mundo, ‘¿Quién puede matar a un niño?’, de Narciso Ibáñez Serrador». Ambas podrán verse en nuevas versiones restauradas en 4K.
El capítulo de homenajes no acaba ahí. ‘Tesis’ cumple treinta años y Sitges lo celebra con una restauración supervisada por el propio Alejandro Amenábar, que además tendrá un encuentro con el público. También se recupera ‘Scanners’ (1981), de David Cronenberg, remasterizada en 4K, y ‘The Devils’ (1971), de Ken Russell, con Oliver Reed y Vanessa Redgrave. Un repaso al terror clásico que pocos festivales pueden permitirse.
La programación nueva apunta en una dirección clara: el terror bíblico está en todas partes. Llegarán ‘Leviticus’, de Adrian Chiarella, sobre poderes sobrenaturales y fanatismo religioso, y ‘The Carpenter’s Son’, de Lotfy Nathan, con Nicolas Cage al frente. También ‘Karma’, la esperada película de Guillaume Canet con Marion Cotillard, que mezcla terror y sectas religiosas.
El abanico se abre más. ‘Sanguine’, que Marion Le Corroller presentó en Cannes, sigue la estela del terror hospitalario de ‘La Sustancia’. ‘Hungry’, de James Nunn, plantea una premisa tan absurda como irresistible: un hipopótamo que se rebela contra los turistas de safari. Y la comedia negra ‘DRAG’ trae a Lucy DeVito, hija de Danny DeVito, junto a Ricky Ullman y Greg Yagolnitzer.
España tiene presencia propia. ‘The End of It’, de María Martínez Bayona, sigue a una mujer que lleva 250 años viva en perfecto estado y se plantea si la inmortalidad merece la pena cuando la existencia ya solo aburre. ‘Apocalipsis Z: Parte 2’, de Carles Torrens, parte de una Europa arrasada por zombis donde los últimos supervivientes sin infectar se refugian en las islas Canarias.
Asia también pisa fuerte. ‘Colony’, de Yeon Sang-ho —el director de ‘Tren a Busan’, que ya pasó por Sitges el año pasado—, trae más zombis desde Corea. Le acompañan ‘Ghost in the Cell’, de Joko Anwar; ‘Salmokj: Whispering Water’, de Lee Sang-min; y ‘The Eyes’, de Yeom Ji-ho, que tiene un detalle jugoso: es una versión coreana de ‘Los ojos de Julia’.
Sitges lleva décadas siendo el termómetro del fantástico mundial. Esta edición combina aniversarios que pesan —’Carrie’, ‘Tesis’, ‘Scanners’— con una selección internacional que no se conforma con mirar atrás. Del 8 al 18 de octubre, el terror tiene cita en la costa catalana. Y esta vez viene con baño de sangre incluido.
