La película dirigida por Cristina Diz y Stefan Butzmühlen se presenta en la sección Made in Spain del Festival de San Sebastián tras su paso por el Festival de Múnich. Una road movie ambientada en 1973 que recorre media Europa hasta llegar a Galicia.

‘Os invitados’ (Die Gäste) es el segundo largometraje que Diz y Butzmühlen ruedan juntos. El primero, Sleepless Knights, compitió en la Sección Oficial de San Sebastián en 2012. Catorce años después, la pareja de cineastas vuelve a Donosti con una historia que nace de su propia biografía familiar y de archivos de los años 60 y 70.
Greta Fernández, nominada al Goya por La hija de un ladrón, encabeza el reparto. La acompañan Mercedes Castro y el alemán Jan Bülow. Tres intérpretes para un viaje que arranca en la Alemania Occidental de los setenta y termina en una aldea gallega.
La premisa tiene raíz política. En aquella época, a los trabajadores emigrantes que llegaban a Alemania se les llamaba «invitados». La lógica era cruel y sencilla: los invitados, al fin y al cabo, terminan marchándose. De ahí el título. Pero los directores van más allá de la crónica migratoria. «Queríamos hacer una película sobre clases sociales —reconocen—, sobre lo que significa ocupar una determinada posición en la sociedad, concretamente como mujer. Y sobre cómo las mujeres de clase trabajadora pueden hacerse oír».
La historia sigue a Iria y Hajo, una pareja joven y enamorada cuya vida se tuerce cuando la madre de Iria sufre un accidente grave en la fábrica de automóviles donde trabaja. Iria decide llevarla de vuelta a la aldea gallega que ambas abandonaron hace años. Hajo se ofrece a conducir, ansioso por demostrar solidaridad. Lo que empieza como un acto de esperanza va destapando las grietas entre los dos. Una película que conecta a los vivos con los muertos, a las mujeres con las brujas y al pasado con el presente.
Tras su estreno nacional en San Sebastián, ‘Os invitados’ llegará a las salas españolas de la mano de Raw Cinema, el nuevo sello autónomo ligado a Sideral Cinema dedicado al cine de autor iberoamericano.
Hay algo que llama la atención en el planteamiento de Diz y Butzmühlen. No se conforman con retratar la emigración como telón de fondo. La convierten en el mecanismo que hace saltar por los aires las dinámicas de poder dentro de la pareja, dentro de la familia, dentro de una Europa que trataba a sus trabajadores como piezas temporales. Que Greta Fernández cargue con ese peso dramático es una decisión que tiene todo el sentido. Ya demostró en La hija de un ladrón que sabe habitar personajes que cargan con herencias que no eligieron. Aquí el territorio es distinto, pero la exigencia parece la misma.
‘Os invitados’ ya tiene recorrido en festivales y ahora pisa suelo español. El siguiente paso son las salas.



